¡Una receta animada!

(By él)

Una de las primeras entradas de este blog estaba dedicada al cóctel favorito de ella, el neoyorquino Cosmopolitan. Un post muy convencional, con su texto y sus fotos. Pues bien…hemos dado un pasito más y nos hemos adentrado en el mundillo de las recetas animadas, con este modestísimo vídeo sobre aquel antiguo post.

¡Y garantizamos que no será el último! 😉

https://youtu.be/hTac1XO91p4

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Ahora sí. Póngame un Gin-Tonic.

( by él )

No quería que el primer cóctel del que se hablase en este blog fuese el re-descubierto Gin-Tonic, y después de haber hablado de otros como el Cosmopolitan o el Collins, ya va siendo hora de dedicar unos párrafos a esta “no tan nueva” forma de combinado.

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Buena parte de la culpa de combinar ginebra con tónica la tiene el Sr. Jacob Schweppe – que no se dedicaba a las bebidas, sino a la joyería – y que con ese apellido no creo que sea necesario explicar qué es lo que le hizo famoso allá por finales del XVIII. La tónica, compuesta a base de agua con gas y quinina, fue rápidamente adoptada por los soldados británicos desplegados en la India como remedio contra la malaria, ya que según se dice, la hasta aquel momento casi reglamentaria Indian Water Tonic no estaba “muy allá“. Y fue en aquellos años cuando un alto oficial británico decidió probar aquella nueva tónica de J. Schweppe & Co. mezclada con ginebra ( seguramente de la marca Bombay, muy conocida por aquellas latitudes ). Había nacido el Gin-Tonic. Es decir, que cuando pidáis Bombay con Schweppes podéis presumir delante de vuestros amigos-as de que ese es el Gin-Tonic original con el que los soldados británicos fumigaban sus interiores cuando estaban guardando el Imperio muy lejos de casa.

¿Y qué decir en pocas palabras de la ginebra? Pues lo más importante y curioso de todo, que no es británica, sino holandesa, creada en el s. XVII por Franciscus De La Böe ( ese “De” tan español me encanta ) como una bebida alcohólica destilada con enebro, que se comercializó en principio como diurética, y más tarde en Inglaterra como medicina.

La diferencia principal entre ambas ginebras ( la holandesa y la británica ) es que la primera tiene un contenido menor en alcohol y sabe más a malta, y la segunda es más fuerte y tiene sabor a enebro.

Pero hoy veremos cómo preparar un Gin-Tonic con una ginebra que no es ni holandesa ni inglesa, sino del noroeste de España, de Galicia. Se trata de la ginebra Nordés ( sobre 23-24 € ) y que tiene la particularidad de estar destilada a partir de vino albariño y diferentes botánicos como el toxo o el eucalipto. El resultado es un tremendo aroma que nada más abrir la peculiar botella no os va a dejar indiferentes. La tónica escogida es Original Blue citrus, por aquello de darle color azul al combinado, y que incorpora un suave recuerdo de limón.

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Como norma general, un Gin-Tonic se sirve en una copa amplia de balón, con la boca más estrecha que el cuerpo, con mucho hielo y potenciadores de sabor, como cáscaras  o rodajas de frutas, o bayas y especias como el enebro o el cardamomo, pasando por la pimienta negra o la canela. La ginebra irá en proporción de 1/5 de la tónica, y según dicen los entendidos, hay que “liquidarlo” en menos de 15 minutos.

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Comenzamos haciendo un twist de lima. Es una espiral hecha con su cáscara, que podremos realizar con un pelador o con un cuchillo pequeño y afilado. Será lo primero que pondremos en la copa, y lo dejaremos ahí solito durante un par de minutos, tras los cuales añadiremos mucho hielo y removeremos todo, para enfriar la copa.

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Posteriormente añadiremos más potenciadores de sabor. En este caso vamos a incorporar unas bayas de enebro y un poco de cardamomo ( se encuentran fácilmente en cualquier gran superficie ) Lo que deberemos hacer antes de ponerlos en la copa es abrirlos ligeramente con nuestro dedo, de manera que impregnen mucho mejor con su sabor el combinado. Cuando partáis la primera baya de enebro llevadla a vuestra nariz y oledla…comprenderéis por qué la vamos a utilizar.

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Hecho esto, añadimos la ginebra. Si la tónica es de 20 cl., significa que emplearemos 5 cl. de ginebra ( aunque eso varía con los gustos, por supuesto ) La echaremos en la copa desde cierta altura, lo que ayudará a incrementar su sabor. Posteriormente, añadimos la tónica. Podemos hacerlo ayudándonos de una cuchara trenzada ( muy fashion pero que hace que la tónica pierda parte del CO2 ), o bien echarla muy despacio, o utilizando el viejo truco de echarla sobre la parte ovalada trasera de una cuchara. ¡Nunca agujerear la chapa de la tónica para que salga a presión! 

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Por último, un sólo toque de arriba a abajo a la copa, nunca remover…y tiene buena pinta esto que hemos hecho. Ahora…quedan 15 minutos. ¡A disfrutar!